18 de enero de 2012

Belleza de la naturaleza

Me gustan las arrugas.... Algo extraño, pero me gustan. Se puede saber mucho acerca de la vida de una persona por sus arrugas, son como cicatrices que va dejando la vida. Se puede saber por ejemplo si ha sonreído mucho, lo cual significa que ha tenido una vida bastante feliz. Se puede saber si ha estado mucho tiempo bajo el sol, lo cual puede implicar una vida o trabajo duro, se puede saber si se ha cuidado más o menos, si ha adelgazado o engordado, si se ha alimentado bien... Solo hay que saber leerlas, es fácil, si no tienes miedo a preguntar y si observas bien.

Y, aunque nuestra sociedad esté en desacuerdo con ellas, a mi me gustan. Son bellas, son bonitas; porque cuentan una historia (cosa que no cuenta el bisturí, salvo si el cirujano es bueno o malo); y a mí, me gustan las historias…

Un sacerdote estaba a cargo del jardín dentro de un famoso templo zen. Se le había dado el trabajo porque amaba las flores, arbustos, y árboles. Junto al templo había otro templo más pequeño donde vivía un viejo maestro.

Un día, cuando el sacerdote esperaba a unos invitados importantes, tuvo especial cuidado en atender el jardín. Sacó las malezas, recortó los arbustos, rastrilló el musgo, y pasó un largo tiempo juntando meticulosamente y acomodando con cuidado todas las hojas secas. Mientras trabajaba, el viejo maestro lo miraba con interés desde el otro lado del muro que separaba los templos.

Cuando terminó, el sacerdote se alejó para admirar su trabajo.

- ¿No es hermoso?- le dijo al viejo maestro.

- Sí...- replicó el anciano,- pero le falta algo. Ayúdame a pasar sobre este muro y lo arreglaré por ti.

Luego de dudarlo, el sacerdote levantó al viejo y lo ayudó a bajar.

Lentamente, el maestro caminó hacia el árbol cerca del centro del jardín, lo tomó por el tronco, y lo sacudió. Las hojas llovieron sobre todo el jardín.

- Ahí está... ahora puedes llevarme de vuelta.

Nunca olvides que...
"Tú eres preciosa, es la sociedad la que es una mierda..."

Saludos a todos/as!!
Shhhh, ella no se lo cree, pero... ¿a qué tengo la mamá más guapa del mundo?

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