27 de noviembre de 2008

Como nace un paradigma

-Y si...¿lo hacemos así?.
- No, así no.
-Pero ¿por qué? Tiene más sentido hacerlo de esta manera, es más fácil.
-¡Qué no! Así no.
-¡Uy! Pero ¿por qué?
- No lo sé, el año pasado lo hicimos de esta otra forma.
-Ya, pero es más largo y más complicado.
-Bueno, da igual. Si se hizo así el año pasado será por algo...

Días más tarde nos explicaron que había distintas formas de solucionar el problema.
La maestra se extrañó, porque dijo que todos los años los alumnos solucionaban ese problema de la misma manera...

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en el centro de la misma colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de plátanos.
Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.


Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros no paraban de golpearle.

Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de los plátanos.(no son tontos....). Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos.

La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros monos, quienes le dieron una tremenda paliza. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera (aunque nunca supo porque le pegaban).

Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho, lo volvieron a golpear. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido.

Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.

Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:

-No sé, las cosas ¡siempre se han hecho así, aquí!


Solo hay dos cosas infinitas en el mundo: el universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro."
Albert Einstein
Saludos a todos.
Os deseo un feliz fin de semana.

23 de noviembre de 2008

¿Por qué la gente grita?

Leyendo el blog de Dieguillo y su día de gritos. Me pregunté ¿por qué gritamos?... Y me acordé entonces de este cuento.

Debía de ser tan pequeña, que no tengo el recuerdo de sí lo leí o me lo contaron... Lo tenía dentro y yo ilusa sin saberlo. Espero que lo disfruten.


Un día un viejo sabio preguntó a sus seguidores lo siguiente:
- ¿Por qué la gente se grita cuando están enfadados?

Los hombres pensaron unos momentos:

- Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.

- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó el sabio - ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enfadado?

Los hombres dieron algunas respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.

Finalmente él explicó:

- Cuando dos personas están enfadadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Cuanto más enfadados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego el sabio preguntó:

- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

El sabio continuó:

- Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.



Luego dijo:

- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.



Saludos a todos.
Gracias por todas las visitas y comentarios que he tenido esta semana.

19 de noviembre de 2008

Gracias Diosaoasis

Premio al Esfuerzo Personal

Como caido del cielo, es este premio. No me lo esperaba en absoluto.

Cuando abri este blog, se trataba solo de un proyecto para mis futuros alumnos, no sabía si funcionaría o no, ni siquiera sabía si alguien me leería y mucho menos si la gente comentaría.
Gracias a el conocí gente con mis mismas inquietudes, aprendí nuevas historias, leí la vida de otros...
Y resulto que las historias gustaron, que la gente comentaba, que las visitas empezaron a subir... Yo que nunca he cruzado el charco y mis palabras lo han hecho...y ahora un premio. Desde luego es más de lo que yo esperaba.

Gracias Diosaoasis, ha sido toda una sorpresa. No es su valor, sino lo que significa. Que alguien haya pensando en este blog para darle un premio. No se que pensaría mi abuelo de todo esto... desde luego más que mio, este premio es suyo. Sin sus cuentos y sus historietas, este blog no sería posible... Otro tal vez, pero este no.



Gracias de nuevo, nos seguimos leyendo:
http://cuentodiosa.blogspot.com/
http://poemati.blogspot.com/

Anexo la información que debo pasar:
1.-Publicar una reseña con el enlace correspondiente a la persona que lo ha concedido.
2.-Poner las reglas en el blog.
3.-Compartir cinco valores importantes y cinco que no lo son, bajo mi punto de vista.
4.-Elegir a seis personas o más.
5.-Avisar a los galardonados dejando un comentario en su blog.


Y los premiados son:
Diosaoasis: Te reenvío el premio, no se si funciona así, pero en las normas no pone nada. Por tanta dulzura que desprendes en tus poemas y cuentos. Por toda tu dedicación a tus blogs, que si ya es complicado tener uno, no me imagino que sería teniendo tres. Aun así, sacas tiempo para pasearte por otros blogs y dejar siempre un dulce comentario. No se que verán los demás, pero yo veo esfuerzo, dedicación y constancia. Así que enhorabuena por tu segundo premio. Nos seguimos leyendo.

http://poemati.blogspot.com/
http://cuentodiosa.blogspot.com/
http://arteennuestrasmanos.blogspot.com/

Danichi: El joven Leopardo, porque es capaz de expresar sentimientos con palabras y por su manera de contar las cosas que le suceden. Leyendo su blog le descubres a él. Enhorabuena Danichi! Creo que con el cambio de plantilla, el premio quedará muy bien.
http://www.danichi-story.blogspot.com/

El Periscopio Indiscreto: Cuatro compañeros de clase que un día decidieron juntarse y crear un blog. Sumerge en su blog lleno de información y de noticias. Pocos blogs de noticias he visto yo tan interesantes. Enhorabuena camaradas!!
http://elperiscopioindiscreto.blogspot.com/

Nerina Thomas: Si hablados de lucha, superación, esfuerzo personal, es imposible amiga que este premio no vaya para tu blog. Por todo lo que dices, por todo lo que cuentas, por todo lo que eres. Enhorabuena Nerina.
http://nerinathomas.blogspot.com/

Mirloniger: Un blog auténtico, lleva su marca. Unos nos expresamos con palabras y otros solo con imágenes les sobra, así es Mirloniger. Enhorabuena por tu blog tan creativo!
http://mirloniger2.blogspot.com/

Fugaz: Blog bello por fuera y por dentro. Siempre con nuevas historias, narraciones, pensamientos sorprendentes. Déjate llevar por su música, por sus imágenes, por sus palabras… Enhorabuena Fugaz! Espero que a pesar de tener ya muchos premios, este también te haga ilusión.
http://fugazyeterna.blogspot.com/

Dieguillo: Y por último y no menos importante, a otro joven, a Halcón. Por su manera de expresarse. Blog irónico, crítico y sincero. A veces divertido, a veces pensativo, a veces dulce, a veces crítico… Su blog es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar (o leer en este caso). Enhorabuena!!
http://dieguillo-blog.blogspot.com/

18 de noviembre de 2008

20 de Noviembre- Día de la Infancia

Recuerdos
Te acuerdas de...aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico... 'Pito-pito gorgorito... donde vas tu tan bonito?...A la era verdadera... pim pom fuera!?

Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple: ¡No ha valido! o ¡Mare! (¡Casa!)

Los errores se arreglaban diciendo simplemente...'¡Empezamos otra vez!'

El peor castigo y condena era que te hicieran escribir 100 veces: No debo... no hablaré...

Tener mucho dinero, solo significaba poder comprarte un helado... o una bolsa de chucherías a la salida del cole...

Hacer una montaña de arena, podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde...

Para salvar a todos los amigos... bastaba con un grito de: ¡Por mi, por todos mis compañeros y por mi primero!...

Siempre descubrías tus más ocultas habilidades, a causa de un: ¿A que no haces esto?

No había nada más prohibido que jugar con fuego...

¡TONTO EL ÚLTIMO! Era lo único que nos hacía correr como locos... hasta que sentíamos que el corazón se nos salía del pecho...

El 'poli y ladrón' era solo un juego para el recreo, y por supuesto era mucho más divertido ser ladrón que policía...

Los globos de agua... eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...

La mayor desilusión... era solo haber sido elegidos últimos para el equipo del cole...

Nunca faltaban los caramelos que tiraban los reyes en Navidad, ni el dinero que nos dejaba el ratoncito Pérez bajo la almohada...

¡GUERRA! solo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase...

Los helados y la leche con galletas constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales..

Quitarte las ruedas pequeñas a la bici significaba un gran paso en tu vida....

El mayor negocio del siglo era conseguir cambiar los diez cromos repetidos por el que hacia tanto tiempo que buscabas..

Hacer cabañas con ramas cuando íbamos de excursión al campo nos entretenía durante horas... hasta que venían a avisarnos de que teníamos que marchar y llorabamos desconsolados...

Todos te admiraban si lograbas cruzar la comba mientras saltabas...

Era un gran tesoro si encontrabas trozos de escayola o tiza en los cubos de basura y poder dibujar en el suelo y jugar...

Sentarnos frente al televisor... a las 5 en punto con los ojos desencajados y ver 'Barrio Sésamo'

Creerte superman o supergirl...y ponerte el 'babi' del cole a modo de capa mientras subidos en cualquier escalón deseabas con todas tus fuerzas poder volar como ellos...

Todas estas simples cosas... nos hacían felices, no necesitábamos nada más.... un balón, una comba y dos amigos con los que hacer el ganso durante todo el día...


SI PODEIS RECORDAR LA MAYORÍA DE ESTAS COSAS
Y HE CONSEGUIDO QUE SONRIAIS,
ENTONCES SIGNIFICA QUE HABEIS TENIDO UNA INFANCIA FELIZ...
Y QUE TODAVÍA OS QUEDA DENTRO ALGO DEL NIÑO QUE ERAMOS,
NO HACE TANTO TIEMPO...
NUNCA PERDAIS AL NIÑO QUE LLEVAMOS DENTRO
PORQUE DA SENTIDO A NUESTRA VIDA


Saludos al niño que llevas dentro...

11 de noviembre de 2008

El optimista y el pesimista

Bueno cuando crees que ya ningún niño te puede sorprender. Siempre llega alguno, con algún comentario con alguna idea descabellada y te hace reir a carcajadas.

Como un Sábado más, estaba hablando con algunos de mis troperos de mi grupo Scout. De repente se me planta delante uno de los troperos. Me interrumpe y me dice:

- ¡¡Eva, he descubierto como ser más alto!!
(Claro, ni él ni yo podemos presumir de altura desde luego...)
-Dime, dime que eso me interesa...
- Pues he descubierto que peinándome el pelo hacía arriba mido unos centímetros más... (mientras tanto, él se peina hacía arriba y me demuestra que es cierto lo que dice midiéndose en la pared...)

Yo me troncho de risa y él, él por supuesto que también...

Reírse de uno mismo, tomarse las cosas con sentido del humor, siendo optimistas. Creo que es lo mejor que se puede hacer. Este chico del que os hablo podía haber cogído otro camino y sin embargo, eligió el mejor, reírse de sí mismo y no dejar que se borre su sonrisa.

Y hablando de optimistas... Me viene a la cabeza este cuento:

Érase una vez dos niños, uno optimista y otro pesimista.
En casa, cada uno disponia de su propio cuarto de juegos.

El pesimista lo tenía todo lleno de juguetes que le habían regalado sus familiares y amigos con motivo de su cumpleaños o como regalo de Navidad.
Ahora bien, el niño siempre los recibía con lágrimas, pues nunca le regalaban lo qué el más quería: un tambor.
Tal era su obsesión por conseguir un tambor que era incapaz de contentarse con otros juguetes, por muy bonitos y divertidos que fuesen. Eso explica por qué todos los regalos estaban tirados por el suelo, completamente abandonados por su dueño.

El pequeño optimista no era tan afortunado, sus padres no tenían dinero para comprarle regalos. Lo único que tenía en su cuarto era un triste montoncito de estiércol de la granja y un tenedor.

Una tarde, como tantas otras, los padres se asomaron a los cuartos de recreo de sus hijos para verles jugar. Como de costumbre, el pequeño pesimista estaba lloriqueando porque no lograba encontrar un tambor entre su enorme montaña de juguetes.

En el cuarto del pequeño optimista el panorama era bien distinto. Al asomarse vieron a un niño risueño y feliz escarbando animadamente entre el estiércol con el tenedor. Mientras removía la pestilente masa, se decía en voz alta, con ojos llenos de emoción:

-Si tenemos estiércol en la granja, es porque hay un caballito cerca...

La misma situación y diferente manera de afrontarla.
¿Y tú lector?¿Qué te consideras, optimista o pesimista?

6 de noviembre de 2008

Manual para subir montañas

Después de leer el post de Rosquilleta, me vino a la mente este magnífico manual de Paulo Coelho, que hace una excelente comparación entre como subir una montaña y como conseguir uno sus propias metas.
Si aprendes a subir montañas, aprenderás a conseguir tus metas.

Escoge la montaña que deseas subir.
No te dejes llevar por los comentarios de los demás que dicen "esa es más bonita", o "aquella es más fácil". Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en lograr tu objetivo, y por lo tanto eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que haces.

Has de saber llegar hasta delante de ella.
Muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, interesante, llena de desafíos. Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que está rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por ello, prueba por todos los caminos, todos los senderos, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.


Aprende de quien ya caminó por allí.
Por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que te pueden facilitar la caminata: lugares donde colocar la cuerda, senderos, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

Los peligros, vistos de cerca, son vencibles.
Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea. Hay despeñaderos, claro. Hay hendiduras casi imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo. Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitarlos.

El paisaje cambia, así que aprovéchalo.
Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a lo alto.
Pero a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas, y no cuesta nada detenerse de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama alrededor. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos; aprovecha eso para descubrir cosas de las que hasta ahora no te habías dado cuenta.

Respeta tu cuerpo.
Sólo consigue subir una montaña aquel que presta a su cuerpo la atención que merece.
Tú tienes todo el tiempo que te da la vida, así que, al caminar, no te exijas más de lo que puedas dar. Si vas demasiado deprisa, te cansarás y abandonarás a la mitad. Si lo haces demasiado despacio, caerá la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de los frutos que la naturaleza generosamente te ofrece, pero sigue caminando.

Respeta tu alma.
No te repitas todo el rato "voy a conseguirlo". Tu alma ya lo sabe.
Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además termina por echar a perder el placer de la escalada. Pero atención: tampoco te repitas "es más difícil de lo que pensaba", pues eso te hará perder la fuerza interior.

Prepárate para caminar un kilómetro más.
El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas.
No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos. Pero como estás dispuesto a llegar lejos, eso no llega a ser un problema.

Alégrate cuando llegues a la cumbre.
Llora, da palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allí arriba(porque allí en la cima siempre sopla el viento) purifique tu mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra los ojos, limpia el polvo de tu corazón.
Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida. Lo has conseguido.

Haz una promesa.
Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mismo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas a utilizar. Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña y parte hacia una nueva aventura.

Cuenta tu historia.
Sí, cuenta tu historia. Ofrece tu ejemplo. Di a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas.

Y creo que falta una, la que leí en el post de Rosquilleta.

Sube sin miedo...

"Sólo una cosa vuelve un sueño imposible...el miedo a fracasar"

Saludos a todos.

4 de noviembre de 2008

Los tres monjes


Incluso en los peores días, no te olvides de sonreir.

Había una vez, en la antigua China, tres monjes budistas que viajaban de pueblo en pueblo dentro de su territorio ayudando a la gente a encontrar su iluminación.

Tenían su propio método. Todo lo que hacían era llegar a cada ciudad, a cada villa, y dirigirse a la plaza central donde seguramente funcionaba el mercado. Simplemente se paraban entre la gente y empezaban a reír a carcajadas.

La gente que pasaba los miraba extrañada, pero ellos igualmente reían y reían. Muchas veces alguien preguntaba: ¿De qué se ríen?. Los monjes se quedaban un pequeño rato en silencio... se miraban entre ellos y luego, señalando al que preguntaba y apuntándolo, retomaban su carcacajada.

Y sucedía siempre el mismo fenómeno: la gente del pueblo, que se empezaba a reunir alrededor de los tres para verlos reír, terminaba contagiándose de sus carcajadas y tornaban a reír tímidamente al principio y desaforadamente al final.

Cuentan que al rato de reír , todo el pueblo olvidaba que estaba en el mercado, olvidaba que había venido a comprar y el pueblo entero reía y reía y nada tenía la envergadura suficiente para poder entristecer esa tarde.
Cuando el sol se escondía, la gente riendo volvía a sus casas; pero ya no eran los mismos, se habían iluminado.

Entonces, los tres monjes tomaban su atado de ropa y partían hacia el próximo pueblo.

La fama de los monjes corría por toda China. Algunas poblaciones, cuando se enteraban de la visita de los monjes, se reunían desde la noche anterior en el mercado para esperarlos.Y sucedió un día que, entrando en una ciudad, repentinamente uno de los monjes murió.

Ahora vamos a ver a los dos que quedan decían algunos, vamos a ver si todavía les quedan ganas de reír...Ese día más y más gente se juntó en la plaza para disfrutar la tristeza de los monjes que reían, o para acompañarlos en el dolor que seguramente iban a sentir.

¡Qué sorpresa fue llegar a la plaza y encontrar a los dos monjes, al lado del cuerpo muerto de su compañero... riendo a carcajadas! Señalaban al muerto, se miraban entre sí y seguían riendo.

-El dolor los ha enloquecido-dijeron los pobladores.
-Reír por reír está bien, pero esto es demasiado, hay aquí un hombre muerto, no hay razón para reír.

Los monjes, que reían, dijeron entre carcajadas:
-Ustedes no entienden... él ganó...él ganó..., y siguieron riendo.


La gente del pueblo se miraba, nadie entendía.

Los monjes continuaron diciendo con risa contenida:
-Viniendo hacia aquí hicimos una apuesta... sobre quién moriría primero... Mi compañero y yo decíamos que era mi turno... porque soy mucho mayor que ellos dos, pero él... él decía que él... iba a ser el elegido... y ganó ¿entienden?... él ganó...
Y una nueva andanada de carcajadas los invadió.

-Definitivamente han enloquecido-dijeron todos.
-Debemos ocuparnos nosotros del funeral, estos dos están perdidos.

Así, algunos se acercaron a levantar el cuerpo para lavarlo y perfumarlo antes de quemarlo en la pira funeraria como era la costumbre en esos tiempos y en ese lugar.

-¡No lo toquen!- gritaron los monjes sin parar de reír.
-No lo toquen... tenemos una carta de él... él quería que en cuanto muriera hicieran la pira y lo quemaran así... tal como está... tenemos todo escrito... y él ganó... él ganó.

Los monjes reían solos entre la consternación general.

El alcalde del pueblo tomó la nota, confirmó el último deseo del muerto e hizo los arreglos para cumplirlo. Todos los habitantes trajeron ramas y troncos para levantar la pira mientras los monjes los veían ir y venir y se reían de ellos.

Cuando la hoguera estuvo lista, entre todos levantaron del suelo el cuerpo sin vida del monje y lo alzaron hasta el tope de la montaña de ramas reunidas en la plaza. El alcalde dijo una o dos palabras que nadie escuchó y encendió el fuego.

Algunos pocos lagrimeaban en silencio, los monjes se desternillaban de la risa.

Y de pronto, algo extraño sucedió...

Del cuerpo que se quemaba salió una estela de luz amarilla en dirección al cielo y explotó en el aire con un ruido ensordecedor. Después, otros cometas luminosos llenaron de luz el cuerpo que se quemaba, bombas de estruendo hacían subir los destellos hasta el cielo y la pira se transformó en un increíble espectáculo de luces que subían y giraban y cambiaban de colores y de sonidos espectaculares que acompañaban cada destello.

Y los dos monjes aplaudían y reían y gritaban:
-¡Bravo...Bravo...!


Y entonces sucedió.

Primero los niños, luego los jóvenes y después los ancianos, empezaron a reír y a aplaudir.

El resto del pueblo quiso resistir y chistar a los que reían, pero al poco tiempo todos reían a carcajadas. El pueblo, una vez más, se había iluminado.

Por alguna razón desconocida, el monje que reía sabía que su fin se acercaba y, antes de morir, escondió entre sus ropas montones de fuegos artificiales para que explotaran en la pira, su última jugada, una burla a la muerte y al dolor, la última enseñanza del maestro budista:


La vida no finaliza, la vida sólo nace una y otra vez.
Y el pueblo iluminado... reía y reía.


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